■ El Jardín de Entelequia

Lo sintético y lo artificial está omnipresente en nuestra vida cotidiana y tiene efectos devastadores sobre nosotros y los ecosistemas, las secuelas que se producen tardan miles de años en desaparecer… porque no imaginar una rebelión de la naturaleza… porque no imaginar una transmutación de la materia.

El Jardín de Entelequia es el preludio de la metamorfosis que contradice las leyes de la naturaleza. El inerte emprende el viaje con destino final a su existencia como ente vivo.

Entrevista Landscape Art Review

“El Jardín de Entelequia” es una metáfora sobre la vida, el ser humano y el espacio que ocupa,  de que tenemos que ser capaces de resurgir de la parálisis propia y del entorno en busca de un nuevo yo, que al final se convierte en un nuevo nosotros, desde el punto de vista del propio ser como del entorno que ocupa.

Los años de fotografía de naturaleza me enseñaron muchas cosas: el proceso de la explosión del polen de una flor cuando la tocas, el de las semillas de un diente de león cuando fluyen por el aire en busca de fertilizar otros espacios, buscando seguir su ciclo vital de reproducción y existencia, ese momento anterior de explosión, no hay una conformidad, hay una lucha por su continuidad y por conquistar otros espacios.